Down with the sickness
Desde que tengo uso de memoria he estado enfermo. Tos, estornudos, dolor generalizado, garganta rasposa.
Lo malo no es tanto el dolor y el malestar físico como el emocional. Poca gente puede imaginarse lo que es crecer siendo un niño enfermizo, que tiene limitado su rango de acción por la poca producción de glóbulos blancos en su organismo. Ver al resto de sus compañeros jugar futbol mientras el está imposibilitado por miedo al siguiente cuadro clínico.
Y eso afecta a la larga. Sobre todo cuando se tiene de por si predisposición a bajo ánimo.
Odio estar enfermo. Durante mis años adolescentes solia rebelarme, e intentar incluso combatir mis enfermedades con ejercicio. Salir a correr con tos es una experiencia... extraña.
Lo peor es cuando te enfermas y el mundo se entera. Cuando tu rostro se ve casi tan mal como te sientes. Cuando cada persona que pasa te pregunta "¿Estás enfermo?". Porque sabes que estas tan mal que se te ve. Es algo vergonzoso.


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